29 dic. 2017

La introspección en la ciencia

Dalí, El gran masturbador

Últimamente estoy leyendo Sexualidad infantil y neurosis (1907) de Sigmund Freud. En los primeros capítulos de la obra el psicólogo austríaco proporciona diversas teorías que, según él, los niños confabulan sobre cómo vienen los recién nacidos al mundo. Se argumenta que la ‘fábula de la cigueña’ que los padres les cuentan es rápidamente desechada y que ellos buscan alguna explicación alternativa. Entre éstas, figura la idea del ‘parto anal’. Véase Sigmund Freud, Sexualidad infantil y neurosis, 1907 (ed. Alianza Editorial, 1972, pg. 25):

Pensando consecuentemente, niega el niño a la mujer el doloroso privilegio de parir hijos. Si los niños son paridos por el ano, también el hombre puede parirlos. Así, el niño puede fantasear que da luz a un hijo.
Sobre el sentido del matrimonio de los padres, véase pg. 28:

La teoría más frecuentemente hallada por mí ha sido la de que los casados orinan uno delante del otro, o que el marido orina en el orinal de la mujer (...). Otras veces se transfiere el sentido del matrimonio al hecho de enseñarse mutuamente el trasero (sin avergonzarse).
Freud argumenta que estas confabulaciones están documentadas clínicamente. Sin embargo, todo el sentido ulterior que se les da se basa en su teoría del psicoanálisis.

Exactamente igual que otros pensadores como Nietzsche o Chomsky, el punto de partida de Freud es la introspección. El complejo de Edipo fue formulado por Freud cuando ‘encontré los celos del padre y el amor de la madre también en mi propia infancia’ (véase esta entrada). Hay un problema con ello: la mayoría de disciplinas más o menos científicas de la actualidad son de corte empirista. Es decir, se basan en un vaciado de corpus, en la estadística o en la observación de fenómenos externos, nunca internos.

Sin embargo, la idea del teórico ‘iluminado’ nos parece mucho más atractiva e interesante que la del científico que opera sobre un examen minucioso y previo de los datos. En lingüística suele decirse que primero debes encontrar una teoría y después acercarte a la lengua. Aproximarse a los datos sin una idea previa es nadar en el vacío. El problema, como siempre, es cuán susceptibles somos de contrastar un sistema con la evidencia negativa. Creo recordar que Feyerabend dedicó unas líneas a esto en Tratado contra el método (1975). Sea como fuere, al final las teorías que perduran no son las que retratan la evidencia de forma económica, sino las teorías bonitas, desafiantes o alocadas. Preguntádselo a un artista.

26 dic. 2017

Razonamiento lógico

Michael von Albrecht & al., A History of Roman Literature, 1994, Munich (ed. inglesa de 1997, Brill, vol. I, pg. 757): 
At first scholars found him so baffling that they violently transposed lines, or declared the poet to be a dilettante, or indeed expressed doubts about his capacity for logical reasoning. 
Al principio los académicos encontraron (a Tibulo) tan desconcertante que traspusieron sus versos bruscamente, o declararon que el poeta era un diletante, o expresaron dudas acerca de su capacidad para el razonamiento lógico.

25 dic. 2017

El discurso del rey

rex cetera ut orsus erat peragit: 'quod bonum faustum felixque sit populo Romano ac mihi uobisque, Albani, populum omnem Albanum Romam traducere in animo est, ciuitatem dare plebi, primores in patres legere, unam urbem, unam rem publicam facere; ut ex uno quondam in duos populos diuisa Albana res est, sic nunc in unum redeat.' 
El rey acabó su discurso como lo había empezado: “Tengo intención de hacer aquello que es más favorable y propicio para el pueblo romano, para mí y para vosotros, pueblo de Alba: mover vuestro pueblo a Roma; daros la ciudadanía; investir senadores a vuestros jefes, construir una sola ciudad, un solo país. De la misma manera que una vez el pueblo albano fue dividido en dos partes, ahora volverá a ser uno”. 
Tito Livio, Ab urbe condita, I, 28.

No es tan difícil hacer un buen discurso, ¿verdad?

24 dic. 2017

Estrella mía

ἀστέρας εἰσαθρεῖς ἀστήρ ἐμός. εἴθε γενοίμην
οὐρανός, ὡς πολλοῖς ὄμμασιν εἰς σὲ βλέπω.  
Estrella mía, miras las estrellas. Ojalá yo hubiese nacido cielo, para verte con muchos ojos.  
Antología griega, vol. VII, 669.

21 dic. 2017

Saben lo que necesitan

ἐρωτηθεὶς ὑπὸ Διονυσίου διὰ τί οἱ μὲν φιλόσοφοι ἐπὶ τὰς τῶν πλουσίων θύρας ἔρχονται, οἱ δὲ πλούσιοι ἐπὶ τὰς τῶν φιλοσόφων οὐκέτι, ἔφη, "ὅτι οἱ μὲν ἴσασιν ὧν δέονται, οἱ δ᾽ οὐκ ἴσασιν." 
Cuando Diógenes le preguntó (a Aristipo)  por qué los filósofos van a casa de los ricos, pero los ricos ya no van a casa de los filósofos, dijo “porque los filósofos saben lo que necesitan, y los ricos no”. 
Diógenes Laercio, Vida de Aristipo, 2.69

20 dic. 2017

Improbable

Hay un tipo de ateo que no cree en Dios, sino en el progreso. Yo ya no sé cuál de las dos cosas es más improbable que exista.

Entradas relacionadas:

19 dic. 2017

De gran interés para el hombre

Un buen colega mío acaba de prestarme Botánica, V.A., 1997, McGraw – Hill, que fue el manual que él mismo utilizó cuando estudió Biología. Me ha sorprendido bastante la descripción inicial que se da a la planta del cannabis:


17 dic. 2017

Estudiar sin Apolo (o la rutina de la lectura)


En uno de los edificios más antiguos de la Universidad de Bolonia, el Palacio del Archiginnasio, se encuentra un teatro anatómico impresionante. Durante el siglo XVI los estudiantes de anatomía humana y animal hicieron clase en él rodeados por las estatuas de Galeno e Hipócrates, entre otros, además de un colosal Apolo colgado en el techo. La escultura del dios de la medicina, se cuenta, señalaba con su mano al profesor como si de su intercesor más próximo se tratase.

Estudiar ahí debió de ser impresionante. Personalmente, yo hice la carrera en una universidad construida a mediados del siglo XX, y por ello su arquitectura era muy funcional. Me imagino que todas las universidades ‘jóvenes’ se han edificado ya de acuerdo con el cánon arquitectónico de nuestra época.

Sin embargo, la diferencia más notable entre ambos estilos está en el trasfondo que había cuando se construyeron. En el siglo XVI debía de ser impresionante presenciar una autopsia. Nadie tenía internet ni televisión, y el concepto de ‘cultura general’ era más que inexistente. Dudo que hubiese ‘libros de texto’ en nuestro sentido moderno. El profesor, debidamente instalado en su alta tarima, era una autoridad hija de una tradición milenaria de médicos.

Hay algo mágico en entroncar con una tradición milenaria. Los arquitectos, profesores y estudiantes del Renacimiento lo sabían, pero nosotros lo hemos olvidado. Las ciencias están hoy al alcance de cualquier interesado en ellas. También la literatura. Se consume en los trenes, en las estaciones de metro. Para un renacentista, acercarse a la ciencia y a la cultura suponía un momento de comunión con algo casi divino.

Desde luego, no es así para nosotros. La imprenta, la era digital, la alfabetización, etcétera, han sido avances cruciales para la sociedad moderna, pero a cambio hemos perdido algo muy valioso. Me refiero a esta ‘magia’ de acercarse a la cultura y a la ciencia. ¿Por qué nadie lee en las estaciones de metro a Platón o a Sófocles? Porque estos autores presuponían, cuando Occidente los hizo canónicos, un contexto hoy en día ya inexistente.

La literatura clásica –como la anatomía- exige un esfuerzo de comprensión y apreciación notable. Este esfuerzo se ve recompensado con creces una vez hecho, pero ni los lectores más ávidos no saben, en muchos casos, cómo hacerlo. Es el esfuerzo de reconstruir la magia de la que hablaba. De saber que estamos al unísono con una tradición milenaria. Un colega me dijo una vez que se lavaba las manos antes de tocar ciertos libros. Es curioso, pienso ahora: exactamente igual que un cirujano.

Universales y particulares

ἡ μὲν γὰρ ποίησις μᾶλλον τὰ καθόλου, ἡ δ᾽ ἱστορία τὰ καθ᾽ ἕκαστον λέγει. 
La poesía habla de los universales, y la historia de los particulares. 
Aristóteles, Poética, 1451b
Cf. Jaime Gil de Biedma, prefacio a Compañeros de viaje, 1959:
Un libro de poemas no viene a ser otra cosa que la historia del hombre que es su autor, pero elevada a un nivel de significación en que la vida de uno es ya la vida de todos los hombres, o por lo menos –atendidas las inevitables limitaciones objetivas de cada experiencia individual– de unos cuantos entre ellos.

10 dic. 2017

Impresiones sobre la Odisea

Una de las cosas más interesantes de observar para un filólogo clásico del siglo XXI es que todo está por hacer en nuestro campo. ¿Todo? Sí: dos siglos de academicismo historicista han matado y rematado tanto a los clásicos griegos y latinos que revivirlos está al alcance de todos. Precisamente, hoy he revisado el capítulo de la Odisea en un manual de literatura griega, dándome cuenta de que todo cuanto se dice son nimiedades y discusiones deliberadamente inacabables: que si Homero fue o no fue un compilador, que si Pisístrato fijó el texto, discusiones sobre los ‘estratos’ del texto, etcétera. Francamente, para hablar de todo esto no hace falta, ni siquiera, haberse leído la Odisea.

De hecho, muchos estudiantes de clásicas no lo hacen. Hay una larga y arraigada tradición de anteponer la Ilíada en los planes de estudio, por el simple hecho de que ésta es anterior. Pero realmente, la repercusión de la Odisea es y será siempre inmensamente superior a la de la Ilíada¸ por lo general mucho más aburrida en cuanto al contenido y argumento.

Para mí, lo mejor de la Odisea son sus personajes. En contraposición al cuadriculado, fuerte, machote -pero a la vez llorón- Aquiles, Ulises se nos presenta como un héroe pícaro, inteligente y camaleónico. Se ha dicho que Aquiles representa un prototipo de hombre griego más propio de la época arcaica y Ulises otro más de la época clásica. Sea como fuere, Ulises es un modelo de héroe muy atípico.

Padece desarraigo de su tierra por estar en la mar; es casi un apátrida. Viaja con un destino, pero a cada acción parece alejarse más de él. Su tripulación está compuesta por ignorantes pero fieles marineros, en contraposición a la sabiduría y al oportunismo de su capitán. Es casi un cowboy, un llanero solitario americano. Su arquetipo está muy vivo allí dónde el individualismo sea la única garantía para la supervivencia.

Pienso en Easy Rider (1969), en El Camino de Jack Kerouack o en Bob Dylan cuando quiero encontrar Ulises modernos. El relato de la astucia está vivo en quienes (creen que) viven en entornos hostiles, y Estados Unidos es sin duda el escenario ideal para ello. Pero el relato del héroe que se constuye alrededor de estos escenarios suele ser más turbio que el relato del héroe clásico, caballeresco y honrado. Un Aquiles, desde luego, no sobreviviría en el far west. Es demasiado obcecado y honesto.

Sin duda, una de las mejores cosas de la Odisea es la ausencia de juicios de valor. Homero –quien quiere que fuese- no es un moralista. Se nos presenta a un héroe y a sus recursos –mentir, sacrificar a sus tripulantes, cometer adulterio, matar, etcétera- con total transparencia. Gran parte del éxito de la buena literatura suele radicar en esto, a mi entender: a no juzgar por el lector. ¡Ah! Y en proyectar una ilusión de ‘libertad’ sobre el mundo: Ulises comete mil y un delitos y no le pasa nada. Más o menos como en los westerns, diría yo.

9 dic. 2017

Los discípulos de Platón

José Blanco White, Cartas de España, 1822 (ed. Alianza Editorial, Madrid, 1972, pg. 266, carta décima, 1807):
Caballero, por su parte, temeroso del progreso cultural que pudiera perturbar la paz de la Corte, envió no hace mucho tiempo una orden a las universidades españolas prohibiendo el estudio de la filosofía moral, porque “Su Majestad –decía- no tiene necesidad de filósofos, sino de súbditos buenos y obedientes”.

Cf. Robert Browning, "Enlightenment and Repression in Byzantium in the Eleventh and Twelfth Centuries," Past & Present 69 (November, 1975) 3-23, citado en Laudator Temporis Acti:
Education, and particularly higher education, represents a danger for any established authority, and particularly so when it gives its pupils access to a long and distinguished intellectual tradition. The pupils of Plato are rarely conventional good citizens. And those who have learnt from Aristotle to analyse and to compare, tend to do so just when those in power least want them to. 
La educación, y sobre todo la educación universitaria, representa un peligro para cualquier autoridad establecida, y particularmente cuando da acceso a los estudiantes a una larga y distinguida tradición intelectual. Los discípulos de Platón raramente son buenos ciudadanos convencionales. Y los que han aprendido de Aristóteles a analizar y a comparar, tienden a hacerlo especialmente cuando los gobernantes menos quieren que lo hagan.

6 dic. 2017

Frenesí

ὁκόσοι ὑπὲρ τὰ τεσσαράκοντα ἔτεα φρενιτικοὶ γίνονται, οὐ πάνυ τι ὑγιάζονται: ἧσσον γὰρ κινδυνεύουσιν, οἷσιν ἂν οἰκείη τῆς φύσιος καὶ τῆς ἡλικίης ἡ νοῦσος ᾖ. 
Los que adolecen de frenesí después de los cuarenta años no se curan; cuando el mal es más análogo a la edad y naturaleza del individuo, es siempre menos peligroso. 
Hipócrates, Aforismos, 7.82

4 dic. 2017

Árboles que hablan

Muchos nombres científicos responden a una lógica impecable. Hoy os presento siete plantas con un nombre hablante en latín o griego:

· Populus deltoides: literalmente, ‘chopo con forma de delta’. Esto último va referido a sus hojas, triangulares como la letra griega delta en mayúscula (Δ).

· Phoenix dactylifera: literalmente, ‘palmera portadora de dátiles’. Es la palmera más común, y su nombre acabado en ­–fera­ (‘portadora de’) indica por qué elemento era valorada.

· Ulmus parvifolia: literalmente, ‘olmo de hoja pequeña’. Queda todo dicho.

· Nothofagus betuloides: literalmente, ‘haya falsa con forma de abedul’. Se parece a una haya y se parece a un abedul, pero es una especie aparte.

· Pterocarya macroptera: literalmente, ‘(árbol) de nuez alada, de grandes alas’. Es el Pterocarya más grande (macro-) y sus frutos parecen alas de mariposa.

· Cynoglossum creticum: literalmente, ‘(planta) con lengua de perro, de Creta’. Crece en el Mediterráneo (Creticum) y sus flores recordaban a una lengua de perro al botánico que la bautizó.

· Borago officinalis: literalmente, ‘borraja con uso médico’. Las plantas ‘officinalis’ suelen tener usos médicos, pero no así todas las borrajas.

Phoenix dactylifera

2 dic. 2017

Adolescentes

οὐκ εἰδότες ὡς ἔπος εἰπεῖν οὐδέν, οἰόμεθα τὰ πάντα εἰδέναι. 
Nosotros, que no sabemos casi nada, creemos saberlo todo. 
Platón, Leyes, 732a

28 nov. 2017

Humanismo

Un griego o un romano se reirían mucho si supieran que estudiamos latín y griego hoy en día. Si estudiamos las lenguas clásicas en la actualidad es por el Renacimiento y su influencia. Dejar de estudiarlas sólo nos aleja del ideal renacentista –cosa, todo sea dicho, muy triste, porque supone desplazar al ser humano del centro del sistema educativo para poner ahí, por ejemplo, el beneficio económico o la diversión con juegos pedagógicos new age-.

27 nov. 2017

Black Friday

Ἀποστέλλων δὲ πολλὰ τῶν λαφύρων Ὀλυμπιάδι καὶ Κλεοπάτρᾳ καὶ τοῖς φίλοις, κατέπεμψε καὶ Λεωνίδῃ τῷ παιδαγωγῷ τάλαντα λιβανωτοῦ πεντακόσια καὶ σμύρνης ἑκατόν, ἀναμνησθεὶς παιδικῆς ἐλπίδος. ὁ γὰρ Λεωνίδης ὡς ἔοικεν ἐν θυσίᾳ ποτὲ πρὸς τὸν Ἀλέξανδρον ἐπιδραξάμενον ἀμφοτέραις ταῖς χερσὶ καὶ καθαγίσαντα τοῦ θυμιάματος, “ὅταν” ἔφη “τῆς ἀρωματοφόρου κρατήσῃς Ἀλέξανδρε, πλουσίως οὕτως ἐπιθυμιάσεις· νῦν δὲ φειδομένως χρῶ τοῖς παροῦσι.” τότ' οὖν Ἀλέξανδρος ἔγραψε πρὸς αὐτόν· “ἀπεστάλκαμέν σοι λιβανωτὸν ἄφθονον καὶ σμύρναν, ὅπως παύσῃ πρὸς τοὺς θεοὺς μικρολογούμενος.” 
Después de enviar muchos botines a Olimpia, a Cleopatra y a sus amigos, Alejandro envió también al pedagogo Leónidas quinientos talentos de incienso y cien de mirra, acordándose de un deseo de su infancia. Y es que el pedagogo Leonidas, se dice, cuando en un sacrificio Alejandro estaba cogiendo la ofrenda con ambas manos, le dijo: “Alejandro, cuando gobiernes la ciudad de los perfumes ya harás sacrificios copiosos: ahora, sírvete de lo que tenemos”. Entonces Alejandro le escribió: “te enviamos incienso y mirra de sobras para que dejes de honrar a los dioses con moderación”. 
Plutarco, Vida de Alejandro, 25.6

18 nov. 2017

Algunos consejos para aprender griego antiguo


Creo que no existe un perfil único de helenista. Tengo muchos colegas que enseñan griego clásico y a todos nos interesan cosas muy distintas. Está, por ejemplo, el fanático de la historia antigua, el interesado en filosofía, el que sabe latín y el que no. El que viene de estudiar griego moderno y el que quiere centrarse en los textos clásicos únicamente. Todos ellos tienen su propia forma de estudiar y aprender griego antiguo, y seguramente todos nosotros deberíamos encontrar la nuestra. Lo que sigue son, simplemente, algunas orientaciones basadas en mi experiencia personal como estudiante y, a la postre, profesor de griego antiguo.


¿Por dónde empiezo?

Como en cualquier otra empresa de la vida, empieza por no cerrar tu mente. Quizás te interesa leer la Odisea en su lengua original y acabas descubriendo que tu pasión es la comedia antigua. Puede que no tengas ni idea de etimología y te acabe atrapando. Puede que empieces con un manual muy innovador, parecido al de las lenguas vivas, y te acabes pasando a otro más tradicional para entender algún punto confuso. De todos modos, hablaré de los materiales más adelante.

Hay otras cosas que también vale la pena dejar claras desde el inicio. Por ejemplo, que distinguirás siempre un buen helenista de un mal helenista por cómo leen el griego en voz alta. El alfabeto, aunque asuste al principio, será el menor de tus problemas, pero procura practicarlo mucho junto con los diptongos y los espíritus ásperos. Lee el griego en voz alta siempre que puedas.

Piensa que cuánto más griego sepas, mejor lo leerás. En cuanto te familiarices con las desinencias y afijos verbales los leerás de corrido porque los vas a reconocer de inmediato. Y esto me lleva a otro consejo: aprende siempre un poco de morfología, un poco de sintaxis y un poco de vocabulario juntos. No dejes ninguno de estos aspectos de lado. No pospongas aprender vocabulario, ni practicar con las declinaciones. Si no entiendes una construcción sintáctica, no pases la página. Planificar bien tu estudio te puede ahorrar meses de darte contra la pared sin avanzar.

El griego te enseñará a ser paciente

Estudiar griego cambiará tu percepción temporal. No es broma. Puedes llegar a dominar el latín en dos o tres años, pero esto será más complicado con el griego. Cuando leas a Platón con (cierta) soltura, te darás cuenta de que ese griego no te sirve con Homero. Si estudias el Nuevo Testamento, Sófocles te parecerá una lengua distinta. Aprender griego antiguo en tres años, sin saber latín ni griego moderno, es un objetivo demasiado ambicioso. En vez de esto, plantéalo como un camino de recorrido indefinido y, ante todo, disfruta del proceso.

Recuerda: el griego se digiere

Exactamente igual que las comidas navideñas. Los participios te costarán tiempo de memorizar y entender, pero cuando los recuperes un año después de haberlos hecho te parecerán lo más natural del mundo – puede, incluso, que los eches de menos en tu lengua materna-. Pasa lo mismo con el vocabulario, las preposiciones o la métrica. Muchos estudiantes de griego funcionan como los buenos cocidos: si los dejas reposar un tiempo son todavía más buenos.

El famoso ‘click’: ¡ya sé griego!

A mí nunca me pasó, pero lo he oído en repetidas ocasiones. Compañeros míos que hacían griego como quien descifra un jeroglífico, hasta que un buen día se levantaron por la mañana y entendían a la primera todas aquellas frases que antes parecían cifradas por el mismísimo Satanás. En el fondo, esto va relacionado con la ‘digestión’ de la que acabo de hablar.

¿Qué debo saber antes?

Saber latín o griego moderno es siempre un buen background, pero tampoco desesperes si no es tu caso. Lo que debes saber antes es que el griego es enormente divertido y que causa verdadera (y sana) adicción. Su curva de dificultad puede parecer enorme al principio, pero se estabiliza a lo largo y acaba bajando –a diferencia de lo que ocurre con otras lenguas-. También debes saber que el diccionario es una arma de doble filo. Te sacará de apuros pero puedes acabar muy intoxicado, a diferencia de lo que pasa con el latín. Lo mejor es que te vayas haciendo tu propio diccionario, escrito, mental o grabado en mp3.

Materiales

A mí me fue muy bien con el Athénaze de Vivarium Novum (no confundir con el de Oxford) y la Gramática de Berenguer Amenós para consultas puntuales. Reading Greek o Assimil también son buenas opciones. Si quieres algo más tradicional desde el inicio, Introduction to Attic Greek de Mastronarde puede ser tu libro. Eso sí: recomiendo vivamente buscar algún profesor particular, como mínimo los primeros meses, para coger carrerilla. 

11 nov. 2017

Diarrea, diagnóstico

Día de los muertos, Méjico
Todas las lenguas del mundo tienen algo parecido a las preposiciones. Pero en algunas lenguas estos elementos son más productivos que en otras. Por ejemplo, en inglés podemos sumarlas a un verbo para modificar su significado. El significado resultante del phrasal verb no siempre es deducible a partir de la preposición, como en 1-2:
1) John ate up the potatoes 
2) Laura grew up in Mexico
Up indica ‘hacia arriba’, en inglés, pero en 1-2 indica la compleción de la acción verbal. John se come las patatas del todo, hasta acabárselas; Laura creció del todo en Méjico. Si eat y grow son predicados “continuos” o “sin fin”, al sumarle la preposición up pasan a ser predicados acabados o finales. En lingüística, eat up y grow up reciben el nombre de predicados télicos (del griego télos, “fin”).

Entre otras, la función de los preverbios –preposiciones sumadas a un verbo- es telicizar los predicados. En latín, los verbos facio (“hacer”) y scribo (“escribir”) carecen de punto final en el tiempo, pero sumados a la preposición per (“a través de”) pasan a ser télicos. Así, perficio y perscribo pasan a significar, respectivamente, “completar una acción” y “escribir hasta el final”.

En griego clásico todo esto es mucho más interesante. Para empezar, en griego antiguo un solo verbo puede admitir tres o incluso cuatro preverbios. Naturalmente, y en estos casos, la preverbación acaba resultando en un mecanismo más de una lengua para crear nuevas palabras.

Sin embargo, en griego antiguo el preverbio diá- ("a través de") también suele telicizar predicados simples. Así, si féugo (φέυγω) significa “huir”, diaféugo (διαφέυγω) suele traducirse por “escapar”, es decir, “huir del todo”. También en diagignósko (διαγιγνώσκω), con el sentido de “conocer completamente, del todo”. La palabra diagnóstico viene de aquí y significa, en origen, “conocimiento completo, acabado”. En este sentido se opone a otros términos médicos formados con el preverbio diá­- en los que éste conserva su sentido espacial, como diarrea (“flujo que atraviesa”).

9 nov. 2017

Predicados rotos

Indios mohawk
Una de las formas más productivas que tienen las lenguas para hacer visible su información fonológica es el mecanismo de la afijación. Es decir, añadir prefijos o sufijos a una raíz, como en la frase castellana de 1:
1) Ellos canta-ba-n.
Donde canta- es la raíz verbal o tema, -ba- es una marca de pasado imperfecto y –n es una marca de tercera persona del plural. En griego clásico, algunas marcas de pasado imperfecto tenían la forma de un prefijo. Es decir, el verbo incorporaba una épsilon inicial para distinguirse del presente –lo que los helenistas conocemos con el tecnicismo de aumento (verbal).

Actualmente consideramos que todos los afijos o ‘marcas’ en los verbos son prefijos o sufijos. Digamos que aunque la sílaba –ba- en cantaban pueda parecer un infijo, el hecho de que no se añada en medio de la raíz verbal (canta-) ha cambiado la terminología de los lingüistas.

Que yo sepa, hay poquísimas lenguas que admitan infijos verbales. Un infijo rompe la raíz del verbo. Tengo entendido que esto es posible, por ejemplo, en árabe y hebreo... pero también en inglés, aunque no en los verbos. Por ejemplo:
2) This week we will go to Massa-bloody-chussets.
Naturalmente, hay reglas para esto. El nombre infijado o ‘roto’ debe tener cuatro sílabas por lo menos –algo, por cierto, no muy usual en inglés. Y el infijo que rompe el sustantivo debe adjetivarlo. Estos adjetivos, todo sea dicho, suelen pertenecer a un registro vulgar: bloody, fucking...

Finalmente tenemos el mohawk, una lengua iroquesa hablada en la frontera canadiense de Estados Unidos. El mohawk usa el mecanismo de la afijación para incorporar los objetos directos al verbo. Las siguientes frases están sacadas de M. Baker (2001), The Atoms of Language, Basic Books, Nueva York:
3) Owira’a        wahrake’    ne   o’wahru. 
    Bebé             comió        la     carne. 
 4) Owira’a    waha’wahrake’.     
     Bebé         carnecomió  
La traducción de ambas frases es idéntica: "El bebé comió la carne". Este fenómeno está regulado tanto a un nivel morfológico como sintáctico. De hecho, sólo los verbos transitivos y un grupo cerrado de intransitivos permiten hacerlo. ¿Cuáles? En la entrada Lenguas y estados mentales lo explico con más detalle.

8 nov. 2017

Pasar el tiempo en latín y en inglés

Hoy quisiera llamar la atención sobre los siguientes verbos castellanos:
absolver, abdicar, absorber. 
Los tres vienen del latín y son verbos ‘compuestos’. Compuestos por un verbo simple y la preposición ‘ab’. En latín, ab indica desde. Es decir, indica procedencia o punto de partida. Pero cuando lo sumamos a un predicado, esta preposición pasa a indicar otra cosa. Esencialmente, indica la extracción o expulsión del complemento verbal. Por ejemplo:
1) El juez absolvió al acusado de sus cargos 
2) El rey abdicó de sus funciones 
3) La esponja absorbe el agua del suelo
Los cargos son ‘extraídos’ del acusado; el rey ‘extrae’ sus funciones de si mismo; y la esponja ‘extrae’ el agua del suelo.

Podemos representar nocionalmente el valor de ab de la siguiente forma:


La flecha discontinua indica un proceso; los puntos negros, el objeto directo; y el marco, el punto de partida o el estado anterior de cosas.

Ahora consideremos esta construcción inglesa:
4) She danced the whole night away
La escena ‘conceptual’ de esta frase es la siguiente: una chica que invierte todo el tiempo de la noche en bailar. Un apunte: la idea tras 4) no es, en absoluto, que ‘la chica se pasó toda la noche fuera de casa bailando’. Insisto: la chica gasta toda la noche en bailar. El verbo dance away tiene a the whole night como su complemento directo.

Y, casualidades de la vida, la escena conceptual tras construcciones inglesas como 4) es la misma que hay en las construcciones castellanas de 1-3. La chica extrae todo el tiempo de la noche, y lo hace bailando; la esponja extrae el agua del suelo, y lo hace sorbiendo; el rey se extrae de sus funciones, y lo hace hablando; el juez extrae los cargos del acusado, y lo hace liberándolo. Y es que, en efecto, si le quitamos la preposición ab, los correspondientes verbos simples en latín de absorber, abdicar y absolver son sorbere (“sorber”), dicere (“hablar”) y solvere (“liberar”).